Saber elegir

Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que Dios les dé sabiduría y entendimiento, para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva.

Filipenses 1:9 y 10 DHH

(Énfasis del autor)

Elegir es renunciar a algo para ir hacia otra cosa. No se puede tenerlo todo. Todos los días hacemos múltiples elecciones, algunas casi en forma automática.

Ahora bien, no podemos dejar de elegir, el tema es elegir bien. ¿Qué es elegir bien? Depende de los criterios que utilicemos para hacerlo; de cuáles sean los objetivos que perseguimos; de nuestros valores y de otros tantos factores que si bien pueden ser individuales también afectan a los que están alrededor.

El apóstol pide en su oración que Dios nos dé sabiduría y entendimiento para saber escoger lo mejor. Y muchas veces, lo mejor no es lo que creemos que es lo mejor. Nosotros tenemos un conocimiento limitado, y una percepción que está distorsionada por el pecado. Entonces, es fundamental  que incorporemos a Dios en nuestras decisiones, que le dejemos a Él responder qué significa “lo mejor” conforme con su plan para nuestra vida. Para poder hacer esto necesitamos un ingrediente esencial: fe o confianza en que Papá sabe más y puede ver el panorama completo. Sus caminos son más grandes que los nuestros.

Un ejemplo de esta clase de confianza es Moisés. Pablo lo menciona en su lista de héroes de la fe

Por la fe, cuando Moisés creció rechazó los honores de ser llamado nieto del faraón.  Moisés decidió no disfrutar los placeres pasajeros del pecado; al contrario, decidió sufrir junto al pueblo de Dios.  Prefirió sufrir por el Mesías que tener todos los tesoros de Egipto porque estaba esperando la recompensa de Dios. Por la fe, Moisés salió de Egipto sin temer al enojo del rey. Siguió firme como si estuviera viendo al Dios invisible.

Hebreos 11. 24-27 (PDT)

(Énfasis del autor)

¿Alguna vez pensaste lo que significó para Moisés rechazar los honores de ser el nieto del faraón? Te invito a que vuelvas a leer su historia. Esa elección lo llevó directamente del palacio al desierto; de los privilegios reales a permanecer durante largos años en un lugar desconocido donde terminó siendo pastor de ovejas… Y cuando ya estaba acostumbrado a su nueva vida, volver nuevamente a Egipto, pero esta vez para desafiar al poder y sacar a su pueblo de la esclavitud. A simple vista, no parece haber sido una decisión muy inteligente, ni siquiera tuvo el reconocimiento del pueblo al que  lideró. Cometió varios errores, su temperamento le jugó muchas veces en contra y ni siquiera entró en la tierra que Dios le había prometido.  Sin embargo, en la carta a los Hebreos figura en la lista de aquellos que, debido a su confianza en Dios, estuvieron dispuestos a tomar decisiones arriesgadas y a mantenerlas a través del tiempo. Se sostuvieron firmes en sus acciones que son las que podemos rastrear a lo largo de su historia.Sus emociones más íntimos; contrariadas; sus broncas por la terquedad del pueblo; su soledad; inseguridad personal y otras tantas situaciones interiores solo podemos inferirlas cuando leemos el texto como si no supiéramos el final.  De hecho ¡Moisés nunca imaginó hasta donde lo llevaría esa decisión! Él se veía como un príncipe de Egipto. Dios, en cambio, lo vio como el libertador de su pueblo.

Saber elegir, muchas veces significa ir en contra de todo lo que aparentemente te conviene y ni siquiera te garantiza un resultado que te beneficie. Sin embargo Dios quiere darte la sabiduría que viene del cielo para que tus decisiones se alineen con su propósito eterno.

Mónica Lemos