Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila.
Salmo 103:1-5 RVR60
(Énfasis del autor)
Durante esta semana hemos compartido algunos pensamientos sobre el salmo ciento tres. Seleccionamos solo unos pocos versos que son suficientes para inspirarnos a caminar día a día con la convicción de que los mismos beneficios que describe su autor están disponibles para nosotros.
A grandes rasgos, podemos resumir este canto de la siguiente manera:
En primer lugar, David nos enseña a darle órdenes a nuestra mente, alma y voluntad para que bendigan, adoren y alaben a Dios. Debemos hacerlo con todo nuestro ser.
A continuación nos insta a no olvidar ninguno de los beneficios que hemos recibido del Dador de la vida y los enumera. Se habla a sí mismo en segunda persona… utiliza varios recursos poéticos para plasmar la imagen que quiere transmitir. Reitera una y otra vez quién es el que otorga esos beneficios. Esto no es casual, enfatiza, refuerza la idea para que no queden dudas. Él es quien perdona, el que sana, el que te rescata, el que te corona de favores y misericordia, el que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila.
Solo el Señor nos sacia de todo bien. Nos da aquello que nos satisface totalmente.
Los que buscan al Señor no tendrán falta de ningún bien.
Salmo 34.10
Cuando somos saciados por Él, rejuvenecemos.
El águila es un símbolo de rejuvenecimiento espiritual y de fuerzas renovadas. Estas ideas aparecen en otros textos de la Escritura
… los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.
Isaías 40:31
Hablate a vos mismo con las verdades de este salmo, no olvides las obras del Señor a tu favor. Y luego, pasá a la acción.
Hoy alguien necesita que le cuentes cuáles son esos beneficios que recibís constantemente y, sobre todo, Quién es el que los da.
Mónica Lemos
