Se llama Jesús

Pero hay algunos de ustedes que no creen. Y es que Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién lo entregaría,así que dijo: «Por eso les he dicho que ninguno puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»

A partir de entonces muchos de sus discípulos dejaron de seguirlo, y ya no andaban con él.

Juan 6: 64b-66 RVC

Las convicciones y la manera de actuar y vivir de Jesús muchas veces provocaban que lo dejaran solo, que se alejaran de él. Por eso la soledad era parte de su vida.

Y ni siquiera aquellos que más lo conocían lo acompañaron en todo momento mientras cumplió su ministerio. La Biblia muestra cuando parte de su propia familia no le creía y hasta se burlaba de él, entonces prefiere estar solo y esperar para ir hasta el templo a una celebración. 

Por eso Jesús es mi Señor, mi líder, mi Maestro y mi héroe, porque sabe y vivió en primera persona lo que enseñó y lo que hoy nos pide.

Al oír eso, los que estaban en la sinagoga se enojaron muchísimo. Entonces sacaron de allí a Jesús, y lo llevaron a lo alto de la colina donde estaba el pueblo, pues querían arrojarlo por el precipicio.Pero Jesús pasó en medio de ellos, y se fue de Nazaret.

Lucas 4: 28-30 TLA

¿No es impresionante?

Ser de Cristo puede provocar que algunas veces te dejen solo, pero ser de una sola pieza es ser realmente su discípulo. Y no hablo de fanatismo, religiosidad o intransigencia, sino de ser confiables y no tener doble discurso.

Nuestras convicciones e ideales nos acercan a otros, y otras veces nos alejan porque se nos complica compartir su estilo de vida. No es por falta de cariño o por ser muy estrictos, pero mostrar nuestra identidad fundada en Cristo puede dejarnos fuera de un mundo donde lo blanco se declara negro, lo bueno es lo malo y la verdad está envuelta de mentiras y le pertenece a quien tiene más poder, es más fuerte o famoso.

Ser cristiano, es decir, vivir en la voluntad de Dios y andar como Jesús anduvo, puede ser desde el principio difícil, y no siempre nos animamos a decir lo que pensamos sin importar las consecuencias. Hoy es tan fuerte lo que la sociedad grita, que hasta nos confundimos. Si enumeráramos todas las contradicciones a las que nos enfrentamos diariamente, no nos alcanzaría el día para ser detallistas 

Pero tenemos ejemplo y es Jesús. Él fue 100% hombre, y como tal, sufrió el desprecio y la soledad de pensar y actuar diferente, pero no se intimidó ni falseó su identidad, no se calló ni hablo de más, no mintió y defendió la verdad hasta con su propia vida.

Puede no ser fácil, pero no es imposible.

Jesús solía andar solo, o al menos buscando tiempos de soledad que lo enfoquen y fortalezcan, por eso sufrió tantas veces la soledad de sus convicciones.

El dicho popular dice ” Más vale sólo que mal acompañado”, y aunque hoy parece una frase cursi y antigua, hay que atreverse a tener tiempos de intimidad con Papá para que después los que te rodean sean impactados y atraídos a Su Presencia.

Sé un buen amigo, pariente o compañero, sé una persona digna de confianza que “no se da vuelta como un panqueque”, sostené tu identidad especialmente en los lugares donde te es más complicado.

Cada relato de la vida de Jesús es pura inspiración, sería buenísimo si comenzás el año leyendo y descubriendo en los evangelios al hombre que cambió la historia por ser leal a Dios. Se llama Jesús.

Ruth O. Herrera