Su Bien en mí

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Romanos 8:28 RV

 

¿Hay posibilidad de soñar en este momento en tu vida? 

Como dice un poeta: Un pueblo que no puede soñar, tampoco puede despertar. 

A veces salgo de mi consultorio, es una zona algo exclusiva de la ciudad,  y llego a la esquina muy popular y veo gente durmiendo en la calle y los puentes, y todos estamos tan acostumbrados a ver esto, y quizás te preguntaste alguna vez: “¿Cómo les puedo hablar a ellos?, lo único que uno puede hacer es asistirlos, darles un poco de comida y también hablarles de Jesús que es lo principal, pero alguna vez me pasó que no aceptaron mi ayuda y me resistieron. Y aunque la gente no acepte mi ayuda, tengo que insistir, porque no siempre abro la boca y la gente se convierte o acepta el evangelio.

No importa si quienes me rodean son evangélicos, católicos, o de otra fe, Cristo vino a todos a darles vida plena. Lo que no puede pasarme es que me acostumbre al paisaje y deje de soñar con una ciudad y una situación diferente. No tengo ni debo dejar que lo habitual distorsione mis expectativas.

Estoy diciendo que esa indigencia, que nos hemos acostumbrado a ver, a veces está dentro de nuestro corazón y no nos damos cuenta. 

 

Cuando un hombre deja de soñar, y no puede proyectar, cuando no puede pensar en su futuro, ni pensar que sus hijos ni sus nietos tendrán un buen futuro, se pierde en su realidad.   

 

Si yo no puedo soñar, no puedo imaginar, voy a vivir en una nación pobre, más allá de las monedas y la economía, de lo que alcance o no. Eso no va a pasar en el pueblo de Dios, en quienes pongan su mirada en el Todopoderoso, porque Dios es el primero que celebra que sus hijos vuelvan a Su corazón, y luego trabaja con ellos y les dice: 

»¡Si tan solo prepararas tu corazón    y levantaras tus manos a él en oración! Abandona tus pecados    y deja atrás toda iniquidad.  Entonces tu rostro se iluminará con inocencia;    serás fuerte y estarás libre de temor. Olvidarás tu sufrimiento;  será como agua que corre. Tu vida será más radiante que el mediodía,    y aun la oscuridad brillará como la mañana. Tener esperanza te dará valentía.    Estarás protegido y descansarás seguro.  Te acostarás sin temor

Job 11:13 al19 NTV

 

El Señor te está llamando a renovar tu vida, pero los pasos que tienes que dar es encontrarte con quién sos. ¿Qué te produce placer? ¿Qué te produce tristeza? ¿Qué es lo que debe ser cambiado? ¿Qué es lo que debes echar de tu vida? ¿A qué sentimiento le tenés que poner punto final para que nunca más vuelva? Porque Él tiene planes, son maravillosos y ha pensado en vos y no ha cambiado de parecer.

 

¿Te sentís mal? ¿Te sentís débil? Aunque no te salga una palabra de tu boca… recordá: 

 

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Romanos 8:26 RV

 

Hubo momentos en mi vida en que no podía hablar ni orar y recuerdo haber estado afuera de una sala de terapia intensiva y no podía orar, solamente estaba en silencio con Él. Y aunque al recordarlo vuelve aquella sensación de angustia a mi pecho, a mi garganta, sigo creyendo que todas las cosas a su tiempo ayudan para bien a los que aman a Dios.

Seguí aprendiendo a moverte en el terreno de Dios porque tienes el Espíritu Santo, porque Él ya ha venido para moverse en tu terreno. 

Nada hay imposible para Dios, pero tenés que permanecer y disponer el corazón sacando lo que no es de Él y recibiendo Sus promesas, porque en Él son todas sí y amén.

 

Papá ayudamos a salir de nuestra vida estancada, si es que es así. Señor, te entregamos el pasado y queremos vivir lo que tienes para hoy. Señor, queremos soñar, queremos estar convencidos de que tienes planes y que nos vamos a mover hacia Vos. Soltamos toda preocupación en tus manos, Señor suelta tus soluciones para nosotros, para los que te necesitan en este momento, los que tienen una necesidad profunda. Gracias Papá porque para Vos no hay nada imposible y gracias porque el futuro es maravilloso. Señor danos la capacidad de ser felices sirviéndote, haciendo tu voluntad. Gracias Señor porque ser cristiano es la dicha más grande que uno puede tener. Gracias por tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús. Amén. 

 

Pastor Hugo Herrera