Un futuro maravilloso

Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.

Isaías 25: 2 RVA

 

Me gusta mucho la definición del término profusamente “con excesiva abundancia…”

Yo quiero experimentar una excesiva abundancia del río de Dios. Y sé que vos también.

 

En mi visión, el hombre me llevó nuevamente a la entrada del templo. Allí vi una corriente de agua que fluía hacia el oriente por debajo de la puerta del templo y pasaba por la derecha de la parte sur del altar.  El hombre me llevó hacia afuera del muro por la puerta norte y me condujo hasta la entrada oriental. Allí pude ver que el agua fluía por el lado sur de la entrada oriental. Me llevó a lo largo de la corriente de agua y, mientras avanzábamos, él iba midiendo; cuando llegamos a quinientos treinta metros me llevó a través de la corriente. El agua me llegaba a los tobillos.

Ezequiel 47:1-3 NTV

(Énfasis del autor)

 

El profeta Ezequiel en su visión avanzó más y más adentro del río guiado por el Ángel del Señor, una experiencia de “excesiva abundancia del río de la vida”. Una imagen de proceso y absoluta guía en el descubrir, andar y vivir la obra del Espíritu Santo.

 

Me preguntó: «Hijo de hombre, ¿has estado observando?». Después me llevó de regreso por la orilla del río.  Al volver, me sorprendió ver muchos árboles que crecían a ambos lados del río.  Entonces me dijo: «Este río fluye hacia el oriente, atraviesa el desierto y desemboca en el valle del mar Muerto. Esta corriente hará que las aguas saladas del mar Muerto se vuelvan puras y dulces.  Vivirán cantidad de criaturas vivientes por donde llegue el agua de este río. Abundarán los peces en el mar Muerto, pues sus aguas se volverán dulces. Florecerá la vida a donde llegue esta agua.

Ezequiel 47: 6-9 NTV

(Énfasis del autor)

 

En este pasaje se deja ver que donde corre el río de Dios hay una exagerada posibilidad de vida nueva, salud y abundancia aún en la tierra seca. Mencionar el mar salado era sinónimo de muerte por su característica de matar todo ser viviente. Pero todo es transformado en río de agua viva. La tierra florece y es renovada.

 

…pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

 Juan 10: 10b

 

Abundancia en la Palabra es sinónimo de vida eterna, vida nueva, plenitud, resurrección; un presente sostenido por la fe y un futuro maravilloso.

 

Nuestra meta y deseo debe ser hundirnos en Su Presencia, buscar Su compañía diaria, sin limitarnos a las formas o a estilos de adoración por considerarlos muy antiguos o muy modernos. No debemos limitarnos por manifestaciones que pueden extraviarnos de la novedad de vida que Papá tiene para sus hijos constantemente.

No quiero decir que lo desconocido es la única forma de abundancia, pero sí que debemos estar dispuestos a sus abrazos renovados y personalizados.

 

Lo que desata y fortalece mi fe quizás no renueve la tuya, pero Dios hoy te pregunta: El río había crecido tanto que se podía nadar en él y era tan profundo que no se podía cruzar. Él me dijo: «Hijo de hombre, ¿Te has fijado en la profundidad que ha alcanzado aquel arroyito de agua, verdad?»

 

Buscá en la Palabra lo que Papá tiene diseñado para vos, ese río que fluye desde tu interior y si te ejercitás en adoración, pasión e intenso amor, nunca se va a secar.

 

         Ruth O. Herrera