Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.
Hebreos 4: 16 NTV
Las relaciones se crean a través de gestos, palabras y actitudes que van edificando y fortaleciendo día a día el amor para que crezca. De la misma manera es con Dios. Sin esos “gestos de amor visibles” no podemos desarrollar una relación intensa con Papá.
Hay días en los que estamos más permeables, expectantes o dispuestos a pasar tiempo con Dios. Pero no podemos negar que son muchas las circunstancias que nos condicionan, tanto para buscarlo como para detenernos. Por eso es bueno decidir que aunque sea por unos minutos nos paremos delante de Dios cada día. Y cuando estás disperso/a, aunque sea decile: “no se trata de mí, se trata de Vos”. Como en un acto de fe mirá al cielo y declará: “sos lo más importante en mi vida”.
Seguramente la mayoría de tus días tenés ganas de orar y alabar, te levantás con deseos de desarrollar tu comunión con Dios, pero cuando haya días malos recordá que no se trata de vos, se trata de Él. Cuando lo ponés en primer lugar, no por costumbre, algo nuevo puede sorprenderte.
Me inspira mucho la frase de Teresa de Calcuta que decía: “cuando no puedo orar solo hago silencio y Dios hace silencio conmigo”
Acercate a Dios porque Él se acercará a vos. Dios necesita un gesto tuyo.
Podés amar a tu amigo, a tu esposa, a tu esposo, pero sea quien sea a quien ames necesita un gesto, una mínima señal de que realmente estás interesado. Toda relación siempre tiene que ver mínimamente con dos; no se puede amar en solitario, así que Dios también quiere un gesto, una demostración de tu interés y tu amor.
Cuando te levantás sencillamente alzá las manos y dale la gloria como una declaración de que Jesús vive y es Rey de reyes y Señor de señores.
No te guíes por tus emociones porque van y vienen, tomá la decisión de alabar cada mañana como un guiño de amor.
Un día común, en el que pensás tomar unos matecitos y te disponés a empezar tu rutina es el momento justo. Un… “Buen día Papá, salgamos juntos”
Puede ser que en tu casa la adoración y la música estén por todos lados, es algo habitual, pero puede pasarte que sea tan automático que no regitres la atmosfera de la adoración, entonces es tiempo de sacar el piloto automático y volver a empezar. La lectura de un salmo cada noche puede ser un hábito hermoso para agradecer por el día vivido.
La clave que nos da el autor de la Carta a los Hebreos es sencilla… “acerquémonos confiados”
Pastores Hugo y Ruth Herrera
