Unidos para reconciliar

Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: « ¡Vuelvan a Dios!».

2° Corintios 5: 20 NTV

 

Nosotros somos embajadores y como diría Pablo ministros de un nuevo pacto. Es un pacto de amor que es inquebrantable.

 

Tu impronta, esa imagen que te caracteriza, de ser una mujer un hombre que en sí mismo es una palabra de reconciliación. No conciliamos con las tinieblas, no conciliamos con ningún enemigo del reino de Dios.

 

Nos reconciliamos con Dios, con nosotros mismos porque estar en paz y acuerdo interiormente es muy bueno.

Cuando todo a tu lado es cabeza perdida, qué bueno que tengas la cabeza tranquila parafraseando a un tal Kipling.

 

Dios te ha llamado y, como ya te dije muchas veces,  no ha cambiado de opinión; así que lo que está por venir es lo mejor. No porque se me ocurra a mí sino porque hay palabra de Dios para tu vida y va a seguir habiendo palabra así que estate atento porque esto va creciendo.

 

Cuando la iglesia se entusiasma, cuando la iglesia empieza a buscar, cuando la iglesia no solamente es un cúmulo de sensaciones y sentimientos sino que se enfoca, Dios comienza a dar más y más y más de Su Presencia… y con Él todas las cosas.

 

No te descuides de la atmósfera que Dios está provocando. Seguí integrado, integrada al cuerpo de Cristo. No es solamente dar el presente un domingo a la mañana, seguí en unidad  y sobre todas las cosas, buscá cada día la única relación que  es mejor que todas las demás. Él es tú eterno, de tu propia vida,  te vino a buscar en Cristo para establecer una relación que no tiene fin.

 

Pastor Hugo Herrera

 

La versión NTV de 2° Corintios 5: 20  es sumamente contundente… ¡Vuelvan a Dios! Una declaración urgente para una generación que necesita con urgencia a Papá. Es urgente unirnos para ser reconciliadores.

 

Cómo nos ven, cómo nos conocen o descubren. La imagen que reflejamos. Cómo vemos y percibimos al otro, cómo nos relacionamos según lo que creemos de él, de ella. Intentar cambiar nuestra mirada en beneficio de los demás, sin juicios o prejuicios, sabiendo esperar los cambios.

Factores y generadores de reconciliación con Dios y entre las personas. Y obviamente para vivir de esta forma tenemos que renovar nuestra mente y dejar atrás lo que nos pesa…

 

Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.

Hebreos 12: 1 NTV

(Énfasis del autor)

 

Estas fueron las premisas de nuestros devocionales esta semana y son desafíos que nos llevan a vivir en la plenitud de Cristo y cumpliendo nuestro llamado.

Si podemos vivirlo y sostener juntos nuestra misión el resultado será que muchos conocerán el amor de Dios.

 

La clave es la unión con Cristo y con su cuerpo. Un mandato de Jesús, el plan original de Papá.

 

…para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.  La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.  Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Juan 17: 21-23 RVR1960

 

El ministerio La Casa del Padre te invita, anima, espera y propone que seas parte, que te unas al proyecto de reconciliación y veamos juntos a muchos ser felices en Cristo. Termina el año y se renueva el deseo que el próximo 2023 veamos cumplidas las expectativas de Papá en nosotros… para ser uno y reconciliar.

 

Ruth O. Herrera

 

 

  • Oramos por una generación que ame al prójimo tanto como ama a Dios.
  • Oramos por los que trabajan en hogares y fundaciones; que Dios levante sus brazos y les dé fuerzas para seguir en la ardua tarea.
  • Oramos por los que vendrán a nuestras iglesias en busca de una familia.
  • Oramos por el Día de la Solidaridad Evangélica.