La palabra del Señor vino a mí, y me dijo: «¿Qué ves tú, Jeremías?» Yo dije: «Veo una vara de almendro.» El Señor me dijo: «Has visto bien. Me estoy apresurando a poner mi palabra por obra.»
Jeremías 1: 11-12 RVC
Aunque parezca extraño, dependés de las cosas que no se ven.
Dios tiene múltiples maneras de hacer que veas lo que en este momento no ves si en verdad levantás tus ojos al cielo y buscás al señor y le decís: Señor, yo quiero ver a partir de lo que no se ve.
Agar era una mujer que estaba desesperada, había sido echada del clan de Abraham, y estando con su hijo vagando en el desierto Dios le abrió los ojos para que viera el estanque de agua
El profeta Jeremías dijo: “Señor, estoy desolado y deprimido”, entonces Dios le respondió: “ve al desierto y dime qué ves”. Ya en el desierto Jeremías, en medio de la aridez, vio una vara de almendro que seguramente tenía flores. Dios le hizo ver un fruto que simbolizaba su esperanza, algo que pertenece a lo posible, pero que todavía no ha sido hecho. Dios abrió sus ojos para que entienda que en medio de la nada algo va a aparecer, en medio de la nada algo florece, porque Dios siempre es fiel a la promesa que dio.
Mucho más adelante le dijo ve a la casa del alfarero y volvió a preguntarle: ¿qué ves? Veo cómo el alfarero trabaja con su obra y se le rompe la obra en sus manos y una vez más le preguntó: ¿qué ves? “Que junta ese barro que no sirve para nada y hace una nueva obra”.
Dios tomó de nuevo el material e hizo una nueva obra según le pareció a Él hacerla.
Nosotros tenemos una visión muy limitada de la realidad, pero Dios tiene una visión amplia de la realidad y quiere darla, quiere llevarte a ese camino, a esa instrucción, quiere que vuelvas a mirar… y te pregunta: ¿qué ves?
A veces cuando vemos la realidad no la vemos como es, sino como somos. Según el cristal con que miramos así vemos y percibimos la realidad. En tu vida medís, evaluás, e interpretás acorde a como ves.
Dios quiere que veas la vida de la manera en la que Él la diseñó, pero en general la ves de acuerdo a como sos.
Todo es cuestión de perspectiva, y la única manera de que experimentemos lo que Dios nos preparó es que estemos dispuestos a ver con los ojos puestos en Cristo, creyendo que aun lo que no vemos es posible.
Pastores Hugo y Ruth Herrera
