Verdad=Sabiduría

Por eso, ya no deben mentirse los unos a los otros. Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la verdad.

Efesios 4:25 TLA

 

El capítulo 4 de Efesios comienza con un ruego del apóstol Pablo a la iglesia… “vivan de acuerdo con lo que creen y Dios les demanda”. Al darles pautas de vida les enseña acerca de la obra del Espíritu y lo sobrenatural que Dios les regaló. Pero al seguir exhortándolos les menciona sobre las actitudes y decisiones de las que eran responsables y libres de elegir. En resumen, Jesús envió el Espíritu y con él obras sobrenaturales, pero ellos tenían que trabajar personalmente para ser y tener la identidad de Cristo.

Jesús, el hombre en quien no hubo engaño, es la meta y es nuestro ejemplo. Tuvo muchas oportunidades para acomodar la verdad de maneras más sencillas y menos riesgosas… porque era el Hijo de Dios y tenía toda autoridad sobre la tierra y el cielo.

 

Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca…

1° Pedro 2: 21-22 TLA

 

En Jesús la verdad y la sabiduría estaban encarnadas, porque la verdad dicha fuera de tiempo o de manera incorrecta es muchas veces perniciosa. ¿Es necesario decir la verdad? Absolutamente sí. Pero es actuando y hablando sabiamente que la verdad es una bendición.

Suele suceder que hay quienes usan la verdad para maltratar a otros. Si bien decir y ser honestos es un valor esencial, el aplicarla, decirla o defenderla es igual de importante. La verdad dicha como conviene depende de la sabiduría, y la sabiduría radica en encontrar el equilibrio entre ser honesto y considerado con los demás.

Decir la verdad sin tacto puede herir sentimientos y dañar relaciones, mientras que callarla puede llevar al resentimiento y la desconfianza. Por lo tanto, es crucial descubrir el momento adecuado, el tono y las palabras correctas para expresar la verdad de manera sabia y que sea una verdad constructiva.

Hace pocos días asistí a una charla en la que dos personas muy cercanas decían cada una su verdad. Ambas tenían “razón”, pero era más una cuestión de posiciones y emociones, casi un enfrentamiento. Me quedé pensando en quién tenía “la mejor verdad”, y entendí que eran realidades muy parciales… ¿cuál era la verdad? Muchas veces… muchas, no hay una sola verdad. 

La sabiduría al hablar provoca equilibrio entre uno y otro, descubrir el propósito detrás de decir la verdad. ¿Es para ayudar y mejorar una situación o simplemente para satisfacer un deseo personal de honestidad?

 

Las palabras dichas a tiempo son como manzanas de oro con adornos de plata…

Proverbios 25: 11a

 

Al final, decir la verdad sabiamente requiere empatía, autoconocimiento, dirección, propósito y la decisión de bendecir. Al hacerlo, podemos construir relaciones más auténticas y fomentar un entorno de confianza y respeto mutuo… o solo defender nuestra posición.

Ruth O. Herrera