Vivir en lo Sobrenatural

Los madianitas trataban con crueldad a los israelitas, por lo que los israelitas tuvieron que construir escondites en las montañas. Escondían en cuevas y en lugares difíciles de encontrar. Tenían que hacerlo porque los madianitas, los amalecitas y otra gente del oriente venían y destruían sus cultivos.

Jueces 6: 2-3 PDT

 

Así comienza la historia sobrenatural de pequeño Gedeón. Insignificante… así se describía a sí mismo. Paralizado por la realidad, trabajaba seleccionando el trigo en el lugar menos apropiado.

 

Gedeón estaba limpiando el trigo a escondidas en el lugar donde se pisaba la uva para hacer el vino. Gedeón estaba ahí para poder esconder el trigo rápidamente de los madianitas.

Jueces 6: 11b

(Énfasis del autor)

 

La historia es muy conocida y su aplicación seguramente la escuchaste o leíste más de una vez. La sorpresa, la duda, el seguir dudando y la aceptación de una propuesta imposible de cumplir…

 

Pero hoy no centremos la atención en Gedeón sino en la obra sobrenatural de Dios.

El ángel que se presentó en el lugar secreto del muchacho es de un contraste extraordinario. Y… el plan que le propuso descabellado, era obvio que Gedeón creyera que estaba enloqueciendo.

 

¿Vos cómo reaccionarías si en el peor momento del día alguien extraño te propusiera hacer algo absolutamente contrario a tu realidad y posibilidades? Es que lo milagroso, lo sobrenatural no nos es cotidiano.

Levantarte una mañana común y que recibas la visita de tu cantante favorito, de un superhéroe… o de Messi invitándote a viajar en su jet privado al lugar del mundo más increíble… y gratis. Ni en tus mejores sueños.

 

Para un muchacho aterrado… un milagro extraordinario. Todo lo que Dios le tenía preparado iba en contra de su razonamiento. Si tenemos que resumir la historia podemos hacerlo en pocas frases: 1 La percepción de Gedeón sobre sí mismo. 2 La señal del vellón y la confirmación divina. 3 La incertidumbre y el miedo a ejercer liderazgo. 4 El ejército reducido y el plan descabellado. 5 La victoria y el renacimiento de la fe.

Y después de todo eso Gedeón tuvo que enfrentar la responsabilidad de liderar a Israel.

Todo, absolutamente todo era una obra sobrenatural. Sin duda a través de todo esto Gedeón experimentó la fidelidad inquebrantable de Dios.

 

No necesitás estar preparado para la obra maravillosa de Papá, sólo esperarla a Su tiempo.

 

«Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman».

1° Corintios 2:9 NTV

 

Te invito que hoy, vos y yo, seamos capaces de orar y pedir… “Dios sorprendeme, quiero vivir tus milagros, quiero andar en las formidables obras que me preparaste de antemano. Quiero ser protagonista de tus victorias y ayudar a otros a recibir las suyas. Lo quiero y estoy dispuesto/a, quiero vivir lo imposible.

 

Ruth O. Herrera