Volver a cero

Ustedes antes eran extranjeros y enemigos de Dios en sus corazones, por las cosas malas que hacían, pero ahora Cristo los ha reconciliado mediante la muerte que sufrió en su existencia terrena.
Colosenses 1:22 DHH

La reconciliación desata el fruto del Espíritu que es la paz que solo Dios trae. Seguramente todos necesitamos ser libres de algo o de mucho. Ser libres para dejar de rumiar el mal que sufrimos y dejar de seguir consumiendo el fruto de nuestros errores y la culpa de no poder cambiar.

Hace algunos años nuestro pastor nos habló de “la vaca engordada” Si vos rumiás el mal que te han hecho o masticás el mal que hiciste quiero decirte que podés llegar a ser… “una vaca engordada”.

Hombres y mujeres están en la misma condición, si se estancan y no avanzan dejando atrás las raíces de amargura y las siguen masticando, sufren el “síndrome de vaca”.

Al rumiar y retroalimentarnos de las situaciones que nos dañaron nos destinamos al fracaso y nos enfocamos por anticipado en él.
La reconciliación se trata de esto… de volver a cero.

Cuando el texto dice que antes éramos enemigos en nuestra mente, lo extraordinario es que La Palabra está diciendo que Jesús vino a reconciliar nuestra mente y con nuestra mente todas las cosas.

Muchas veces hacemos como las vaquitas… rumiamos el mal padecido, y necesitamos ser libres.

Por eso comenzamos la semana proponiéndonos “pensar en lo bueno”, ejercitando nuestros pensamientos de manera que nos ganemos a nosotros mismos en la batalla de la mente, tal cual lo enseña el material de nuestro “Discipulado”. Tenemos que ser capaces de:
– Descubrir la importancia de conocer La Biblia para llenar nuestra mente con su verdad.
– Crecer intelectualmente en Cristo.
– Seleccionar la información que recibimos para no batallar con nuestros pensamientos.
– Remplazar los pensamientos del enemigo por los pensamientos de Dios.

Leer y conocer, memorizar la Palabra y ponerla en práctica nos guían a la verdad. El valor de estudiar en grupo, asistir a los cultos, participar del programa de la iglesia también es importante para que sigas desarrollando la mente de Cristo y puedas tener una mentalidad activada por el Espíritu Santo.

“La verdadera naturaleza de la sabiduría de Dios hace obsoleta la sabiduría de este mundo, porque aquella no es de esta era. La palabra misterio, en el NT, no significa algo difícil de comprender, sino denota una verdad escondida en la mente de Dios, hasta que él decide revelarla. Dios tenía un plan de salvación en su mente antes de la creación del mundo, y se hubiese mantenido oculto de no haberlo revelado en Cristo. Los creyentes viven gracias a un secreto, la esencia del cual está en Cristo y en sus gloriosos propósitos para el mundo”.
Comentario Biblia Plenitud

Ruth O. Herrera