Yo quiero invertir mi vida

Nadie esconde la luz que se enciende, ni la pone debajo de un cajón, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

Lucas 11: 33 RVC

Invertir la vida en Cristo te proyecta hacia las promesas que Dios ya te hizo y las que te hará, porque el Señor cumplirá sus palabras. Dios está comprometido en que se hagan realidad en tu vida. 

Invertir tu vida es hacer visible el evangelio de Verdad, que se note, que tu experiencia de intimidad con el Espíritu Santo sea reconocible, explícita y palpable.

El precioso mensaje que confesas con tu boca, no lo podés guardar bajo la cama. 

Nadie pone una lámpara que ilumina bajo la cama. Salvo que alumbres buscando algo, pero al momento de encontrarlo ya no hay motivo para mantener la luz escondida.

Cuando encendes una luz es para iluminar, no para guardarla. De la misma manera el Señor te ha dado un mensaje para que lo inviertas y el no invertir ese mensaje será tu techo.

Podés vivir casi plenamente, adorar, congregarte y participar, pero tener una vida espiritual sedentaria.

Tenés que ponerte en movimiento, invertir un poco más en Biblia, más del Espíritu Santo, pero además salir de tu casa y caminar cada paso en las huellas de Jesús, ser luz y sal.

No solo ver pasar la vida por la ventana, ser protagonista afuera. Aunque puede sucederte que al predicar el mensaje no te vaya del todo bien, pero aun así no dejar de salir a compartir “la vida”, porque hay muchos que lo necesitan mientras otros se quedan adentro mirando la vida pasar.

Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y hará otras todavía más grandes, porque yo voy a donde está el Padre.

Juan 14: 12 DHH

Si tenés Su luz es para salir y alumbrar donde el Señor quiera llevarte con Su Gracia y mostrando la transformación que el Señor provocó. 

Es difícil invertir la vida, pero cuando lo haces y das tu vida por otros, florecen cosas extraordinarias, como le sucedió a Jesús. 

El gran desafío para vos y para mí es provocar las cosas mayores que Él prometió.

Esa promesa es una bendición, es pura gracia del cielo ¿Cómo vamos a hacer cosas mayores que el Señor Jesús? Si el Señor dio vista a los ciegos, sanó todas las enfermedades, abrazó al necesitado de perdón y de compasión y fue totalmente intencional cuando dijo: “Cosas mayores que estas harán ustedes”

Es necesario que aceptemos el desafío de andar en las señales que Dios nos dio para que tomemos la autoridad que nos delegó y nos animemos a vivir en esa fe. 

Cuando el Señor sale y camina con vos… algo tiene que suceder.

El desafío está planteado y es salir con la luz del evangelio de manera visible y extrovertida, para llevar el mensaje a los lugares donde hay tinieblas y no esconder nuestra lámpara. Solos, en nuestra rutina, o asociados como iglesia, pero determinados a alumbrar en la oscuridad. Si no lo hacemos nosotros… ¿Quién lo hará?

Hoy es un gran día para que digas con convicción: “Yo quiero invertir mi vida”
Pastores Hugo y Ruth Herrera