¡Jesús jugaba como yo!

¡Jesús jugaba como yo!

Entonces Jesús volvió con sus padres a Nazaret y los obedecía en todo. Pero su madre guardaba todas estas cosas en el corazón. Jesús seguía creciendo en sabiduría y estatura, y gozaba más y más del favor de Dios y de la gente.

Lucas 2: 51-52 

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería Jesús cuando era un chico? Él no siempre fue un adulto, también fue un nene que jugaba, aprendía y amaba a su mamá y papá.

Intentemos pensar juntos… ¿Cómo fue la infancia de Jesús?

Ya sabemos que nació en un lugar muy especial llamado Belén, en un pesebre. Cuando era pequeño seguro jugaba con su familia, ayudaba en la carpintería a su papá José. La Biblia dice que sabía mucho de y podía hablar de igual a igual con los que más sabían en la iglesia. Así que sabemos que su papá y su mamá le enseñaban como amar am Dios y a los demás. 

Aunque la Biblia no cuenta todos los detalles de sus juegos se dice que los chicos en esa época hacían pelotas de trapos y jugaban a diferentes juegos.

No había electricidad, ni televisión o celulares y nada de tener una play, así los chicos jugaban afuera de sus casas y se hacían amigos.

Jesús jugaba con sus vecinos, saltaba, corría y se subpia a los árboles… los juegos que todos los chicos compartían. 

Pero lo muy importante es que le gustaba aprender y escuchar historias bonitas de Dios.

Sí, Jesús siempre amaba hablar con su Padre Celestial, igual que nosotros hoy. 

Hoy vos y yo somos sus amigos y estoy segura que cuando jugamos y nos divertimos Él está re contento…

Me gusta mucho saber que es nuestro amigo y que tuvo una infancia como la nuestra. Así que, si Él ayudaba o otros y obdecía a su papá y su mamá, nosotros podemos y tenemos que hacerlo también

Él también te ama muchísimo y quiere que seas feliz, que juegues, que aprendas y que ores a Dios. 

¿Te animás a dibujar una imagen de Jesús jugando con amigos o haciendo alguna cosa que te guste mucho hacer a vos? 

Hoy oremos así:

Querido Jesús, gracias por ser un niño como yo y por amarme siempre. Ayudame a jugar, aprender y a hablar con vos en oración. Gracias por cuidarme y por querer mucho a todos los niños. ¡Amén! 

¡Que tengas un día lleno de alegría y del amor de Jesús!