Jesús les dijo: —Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas noticias a toda la gente.
Marcos 16:15
La semana pasada hablamos de algo increíble: que Jesús se puso en nuestro lugar para que Dios el Padre, nos perdone cada error que cometemos… como un verdadero superhéroe.
Por eso murió y de manera espectacular resucitó. Volvió a la vida por amor a vos y a mí.
¡Eso no es solo una noticia… es un notición!
Si no leíste el devocional anterior, te invito a que lo busques, porque tiene partes de esta historia que no te podés perder.
Esta semana estuve pensando mucho en lo que pasó después de que Jesús resucitó. Cuando él volvió a la vida, se encontró con sus amigos. Ellos lo habían visto morir, así que estaban completamente sorprendidos de verlos otra vez vivo. ¡No podían creer lo que veían! Imagínate la escena… fue una locura.
Pero hay algo que a mí me impacta muchísimo: “Todos esos amigos se dedicaron a contar esta buena noticia”.
Lo que Jesús había hecho era tan grande, tan maravilloso y tan lleno de amor, que ellos solo querían compartirlo con cada persona que conocían.
Por eso yo pensaba: ¿No es eso lo que también tenemos que hacer nosotros? Contar esta noticia tan importante a otros que todavía no la conocen.
Y justo ahora empieza un mes nuevo: Diciembre. El mes en que todos hablan de regalos, fiestas y vacaciones… pero hay algo mucho más importante que celebramos este mes…
De eso te voy a hablar durante las próximas semanas.
No te las pierdas, porque cada semana vamos a descubrir un poquito más del amor de Jesús, y eso sí que es una excelente noticia.
