Volver a casa

Volver a casa

Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he portado muy mal con Dios y con él.

 Lucas 15:18 TLA

Es muy lindo cuando volvemos a casa después de un largo día de clases o del club, del trabajo, incluso cuando salimos a la plaza y volvemos a casa es super lindo, estamos contentos por lo bien que la pasamos.

Mamá o papá nos reciben, nosotros le contamos lo bueno que estuvo o lo bien que la pasamos con amigos, los compañeros del cole, o en el club.

Siempre volver es reconfortante, y nosotros nos sentimos super bien.

¿Pero que pasa si nos portamos mal, o hicimos enojar a mamá antes de irnos? Volver se complica.

No se si a vos te paso, pero a mi sí, y se me hizo un nudo en el estómago, caminaba despacio para demorar la entrada a mi casa, me daba vergüenza solo pensar cómo iba a mirar a mi mamá, y que mis hermanos sepan lo que había pasado. ¡Noooooo! Sentía que era mejor no enfrentarlo.

Pero era real, así que tuve que entrar a casa. Volvía del cole, estudiaba a la mañana. Cuando entre había un olorcito a comida rica. ¡mmm! Se me hizo agüita la boca, mi mamá abrió la puerta y con el mismo amor que saludo a mis hermanos me saludo a mí. Entonces yo la abracé y le pedí perdón por mi mal comportamiento.

A veces nos pasa como hijos de Dios, tenemos un mal comportamiento con alguien y nos alejamos de Dios, y pasan los días que se convierten en años y nos da vergüenza volver porque creemos que Dios, o alguien, nos va a recordar lo que paso.

Jesús nos cuenta en una de sus parábolas lo que debemos hacer. En el evangelio de Lucas, capitulo15, pedile a tu mamá, papá o la abue que te ayuden a leerla.

Dios es ese gran Papá que nos va a abrazar, nos tiene guardado el lugar en su casa que es la iglesia, tu iglesia.  

No demores en venir y descubrir el abrazo de Dios como Papá.

Y si hace un tiempo que no venís… No importan los motivos ni la situación por la que te fuiste, lo que importa es volver.