Noé ya había cumplido quinientos años cuando fue padre de Sem, Cam y Jafet.
Génesis 5: 32 NVI
Noé siempre obedeció a Dios. Entre la gente de su tiempo no había nadie más bueno ni honrado que él. 10 Noé tuvo tres hijos, que fueron Sem, Cam y Jafet. Dios se dio cuenta de que los habitantes de la tierra eran rebeldes y violentos.
Así que toma madera y hazte una casa flotante.
Génesis 6:9-12, 14 TLA
(Énfasis del autor)
El Señor le dijo a Noé: «Entra en el arca con toda tu familia, porque tú eres el único hombre justo que he encontrado en esta generación. De todos los animales puros, lleva siete machos y siete hembras; pero de los impuros, solo un macho y una hembra. Lleva también siete machos y siete hembras de las aves del cielo, para conservar su especie sobre la tierra. Porque dentro de siete días haré que llueva sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y así borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que hice». Noé hizo todo de acuerdo con lo que el Señor le había mandado. Tenía Noé seiscientos años de edad cuando las aguas del diluvio inundaron la tierra.
Génesis 7:1-6 NVI
(Énfasis del autor)
Entender el obrar de Dios y poder aceptarlo puede llevarnos años. Vemos el día a día lo micro de la inmensurable idea de Papá. Por eso no entendemos, preguntamos, nos revelamos y hasta descreemos. O en algunas oportunidades encuadramos lo que no entendemos diciendo… “¡si Dios lo quiso así Él sabe por qué!
Cada vez que leo la historia de Noé me parece casi fantasiosa o irreal. Desde mi propia perspectiva no puedo entender cómo un hombre de familia longeva sostuvo su creencia, decisión y obediencia por casi 100 años.
… ¡Sí! Noé estuvo casi 100 años construyendo el arca sin imaginar siquiera a lo que se enfrentaría y por qué realmente Dios le pedía semejante hazaña. Pero ante la voz de Dios él se rindió y obedeció.
Comenzó a talar árboles, juntar madera y diseñar el arca mientras armaba corrales para juntar miles de diferentes especies de animales. Planeó por años cuáles serían los alimentos seleccionados, y seguramente en tantos años de sostener esa idea tan turbulenta negoció una y otra vez con su familia que Dios los había escogido para un plan absolutamente inentendible.
Transitó la aceptación de la idea de Dios en medio de un lugar árido y escuchando generación tras generación la burla lógica y esperable, una orden que algunos comentaristas creen recibió 120 años antes del diluvio.
100 años es mucho para construir lo que parece imposible
Dios llamó a Noé cuando tenía algo más de 500 años y le dijo que entrará con su familia al inmenso barco cuando tenía 600…. más o menos 100 años para ver el plan completo
Es seguro que a vos y a mí esto nos parece más que una locura para vivirlo en carne propia, pero … ¿Cuántas veces queremos entender ya lo que vivimos?
Hubo cosas que viví y no pude entender sin antes recordar que años atrás le había prometido a Dios obediencia, fidelidad, aceptar su voluntad sea cual sea… pero con el paso del tiempo muchas de las promesas que hice quedaron opacadas, y no me percaté que Dios no las había olvidado.
Somos menos que un grano de arena en el inmenso océano dentro de la voluntad generacional que Dios tiene para la humanidad, tu vida y mi vida son parte de su plan de redención y, como con Noé, muchas de nuestras vivencias son parte de los cambios que Dios quiere hacer en la sociedad. Si somos capaces de levantar la voz, no aceptar la injusticia y hasta construir arcas de redención para afectar a quienes nos rodean, Dios va a seguir incluyéndonos en su maravilloso plan.
Hoy nos cuesta entender que puede tener de bueno el encierro, el estar lejos o solos, mantener la distancia… y sí… ya pasaron mas de 420 días, así que es tiempo suficiente para madurar la idea de que Dios quiere que seamos parte de los que fomentan una nueva generación de hombres y mujeres capaces de esperar y dejar que Él siga obrando. Seamos parte de los que al terminar este diluvio ayuden a sanar la tierra.
Ruth O. Herrera
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