Me sentí muy feliz cuando me dijeron: «Vamos al templo del SEÑOR». Y aquí estamos en las puertas de Jerusalén. Esta es la Nueva Jerusalén, la ciudad que fue reconstruida como debe ser, y ahora está muy unida. A ella vienen las tribus del SEÑOR, la comunidad entera de Israel, para alabar el nombre del SEÑOR; tal como él lo ordenó
Salmo 122: 1- 4 PDT
Durante las últimas dos semanas pensamos y meditamos juntos en el valor, la importancia y los beneficios de la unidad, cercanía y propósito de pertenecer a la familia de la fe. Para cerrar esta serie agradecemos a Dios por nuestra iglesia.
Tenemos que reconocer que este sentido de pertenencia a muchos de nosotros nos dio motivos para disfrutar y potenciar nuestra vida.
Ser parte del cuerpo de Cristo, involucrarse en el proyecto de la iglesia expandió nuestros pensamientos y nos sostuvo en tiempos difíciles. Algunos más… otros menos, cada persona que asume la identidad de Cristo y hace su voluntad de estar unidos y unánimes le permite a Papá alcanzar otros hijos y desatar su obrar en quienes no lo conocen en persona.
El autor de la Carta a los Hebreos aconsejaba… no dejen de estar juntos y congregarse como resultado de reconocer la obra redentora de Cristo. La unidad como resultado de la gratitud.
Te dejamos esta versión de ese párrafo como una invitación a que reafirmes tu deseo y decisión de ser parte de nuestra familia de la fe.
Entonces, hermanos, podemos entrar con toda libertad al Lugar Santísimo gracias a la sangre que Jesús derramó. Jesús abrió un camino nuevo para nosotros a través de la cortina. Él mismo es ese camino nuevo y vivo. Es decir, lo abrió ofreciendo su propio cuerpo como sacrificio. El gran sacerdote que tenemos reina sobre la casa de Dios. Nos ha limpiado y liberado de toda culpa, y ahora nuestro cuerpo está lavado con agua pura. Entonces acerquémonos a Dios con un corazón sincero, seguros de la fe que tenemos. Mantengámonos firmes en nuestra esperanza porque Dios cumplirá lo que prometió. No dejemos nunca de hablarles a los demás de nuestra fe.
Seamos solidarios. Ayudemos a los demás a demostrar su amor y a hacer el bien. 25 Algunos están faltando a las reuniones, y eso no está bien. Reunámonos para animarnos unos a otros y con mayor razón ahora que vemos que se acerca el día.
Hebreos 10: 19:25 PDT
(Énfasis del autor)
Te esperamos

Leave a Reply