Dios peleó por vos

Mientras el pueblo de Israel aún se encontraba en Refidim, los guerreros de Amalec lo atacaron. Así que Moisés le ordenó a Josué: «Escoge a algunos hombres para salir a pelear contra el ejército de Amalec. Mañana yo estaré en la cima de la colina sosteniendo la vara de Dios en mi mano».

Éxodo 17: 8-9 NTV

Dios está dispuesto a transformarnos. Es maravilloso saber que después de tener intimidad con Dios, Él va delante de nosotros desatando su obrar.

Lo que vivió el pueblo de Israel cuando Dios los sacó de Egipto es un buen ejemplo para nosotros. La Biblia dice que Dios peleó por ellos, no podían solos, no había nada más que hacer y el Señor los defendió. 

Ellos no tenían otro recurso, solamente clamar. Pero después, cuando siguieron su recorrido y tenían que alcanzar un nuevo nivel y nuevos propósitos, llegar a la meta que Dios les proponía entonces ya Dios no peleó por ellos, sino que peleó junto con ellos. 

Apenas el pueblo salió de Egipto tuvo que enfrentar el ataque de los amalecitas.

Israel no estaba preparado para la guerra, no tenían ejército ni estaban acostumbrados a luchar, entonces ante este problema enorme Dios peleó junto con ellos.

¿Qué significa eso? Que ya Dios no lo hizo sin ellos como cuando huyeron de Egipto.

Mientras que Josué y algunos hombres libraban la batalla, Dios los respaldaba entregando a sus enemigos en sus manos. 

Moisés levantaba la vara con la cual había golpeado las aguas del mar para que el pueblo pasara a una nueva etapa, a la libertad.  En ese momento Dios le dijo: “levanta la vara” 

 Josué siguió las órdenes de Moisés y les presentó batalla a los amalecitas. Por su parte, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima de la colina. Mientras Moisés mantenía los brazos en alto, la batalla se inclinaba en favor de los israelitas; pero cuando los bajaba, se inclinaba en favor de los amalecitas.

Éxodo 17:10-11 NVI

Este pasaje es un buen gráfico para visualizar lo que viene, para ganar la batalla que viene, llegar a las generaciones que vienen, conquistar lo que viene.  Me parece un buen gráfico porque dice que Moisés estaba tantas horas que se cansaba, pero ahí estaban dos compañeros de laburo, Aarón y Hur. Entonces cuando a él se le bajaban los brazos ellos se los levantaban, porque Dios les había dado la orden de que Moisés tenía que tener la vara. 

Pero como a Moisés se le cansaban los brazos, tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentara en ella. Luego Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita a filo de espada.

Éxodo 17:12-13 DHH

No sé en este tiempo si vas a sostener la vara, si vas a ser Josué que libre la batalla, o serás de los que sostienen el brazo de los profetas, pero sé que estás incluido en el propósito de Dios para la iglesia y creo que lo primero que tenés que hacer es ir a la intimidad con Dios y ser transformado por Su Presencia. 

Es en Sus brazos que vas a encontrar una visión que va más allá de tus límites y de tus pensamientos, y a perder la preocupación por las cosas que no tienen tanto valor.  Vas a entrar en el flujo del poder y el río de Dios. Entonces vas a vivir en una iglesia que trasciende y eso significa dejar un legado e influir en los demás. 

Tu vida, como dice un poeta, no habrá sido en vano. Tu paso por esta tierra ha de tener el signo tremendo y poderoso de la presencia de Dios en tu vida. 

Posiblemente no seas quien sostenga la mano del que alza la vara, quizás vas a librar la batalla, pero hagas lo que hagas tenés que saber que tu hermano y la iglesia son importantes, que los otros son importantes; tenés que salir un poco de vos y pensar en tus hermanos. 

Esto se gana en la presencia de Dios 

 

Pastor Hugo Herrera

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