Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel.

Génesis 39:20

¿Hemos vencido a un enemigo? A ninguno, excepto a nosotros mismos ¿Hemos ganado un reino? No, y no obstante sí. Hemos logrado una satisfacción completa, hemos materializado. Luchar y comprender, nunca el uno sin el otro, esta es la ley.

                                                             George Herbert Leigh Mallory

George Herbert Leigh Mallory fue un escalador y montañero británico que formó parte de las tres primeras expediciones que se proponían escalar el Everest. Desapareció en 1924 junto con su compañero de cordada, Andrew Irvine, a más de 8000 metros sobre el nivel del mar, en la cara noreste de la montaña, pero no fue sino hasta 75 años después que su cuerpo fue encontrado por una de las tantas expediciones que lo buscaron por décadas.

Al leer su biografía la frase citada anteriormente me impacta mucho más. Este alpinista británico se propuso lograr lo que nunca antes había podido alcanzar nadie, y para eso se unió a un experto en botellas de oxígeno. Juntos escalaron con botellas experimentales creyendo que sería lo que les haría completar la hazaña.

Este hombre trascendió en la historia de este deporte no por su logro sino por su intento. Alcanzó, paradójicamente, su victoria a través de su aparente fracaso.

La Biblia cuenta la historia de José, él es un claro ejemplo de avanzar hacia lo desconocido con la única certeza de que Dios estaba de su lado. Le tomó muchos años llegar a destacarse, pero durante cada aparente fracaso fue dejando huellas imborrables.

Dios nos llama a “intentarlo y seguir intentando”, porque aún a través de aquello que no alcancemos podemos impactar y provocar a otros a la fe.

Nuestro triunfo ya fue ganado y es la victoria de Cristo hecha a nuestro nombre. Por eso podemos manifestar ese triunfo cada día. Vivirlo, creerlo, disfrutarlo, porque es una clara manera de “anunciar”, “comunicar”, “divulgar” su mensaje.

Lo esencial no es escalar rápido sino durante mucho tiempo. 

                                       Georges Livanos

Es permaneciendo que dejamos huellas imborrables, damos ejemplo y somos reconocidos… aunque con el paso del tiempo.

Como quien escala una montaña envuelto en una bandera que muestra a los 4 puntos cardinales a qué reino pertenece. El triunfo es de Cristo y nosotros podemos experimentarlo aun cuando creamos estar abatidos y sin fuerza… estamos capacitados por el Espíritu Santo a permanecer en ese triunfo en cada etapa de la vida. 

Gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo y que por medio de nosotros da a conocer su mensaje, el cual se esparce por todas partes como un aroma agradable.

2° Corintios 2:14

(Énfasis del autor)

“La acción de Jesús al venir a este mundo no fue una acción defensiva; no salió a la guerra para defenderse; Él vino a conquistar.  Jesús invadió este mundo para ganar la batalla contra las huestes del mal y quitarle al diablo su botín. Su forma de triunfar, desde luego, fue inusual. En lugar de matar a su enemigo, El mismo fue matado; pero al ofrecerse como sacrificio perfecto y sin mancha, derrotó al enemigo, pues el poder del enemigo es el pecado. Al quitar el poder condenador del pecado, Jesús ganó la batalla.

Nosotros ahora somos aquel premio que Jesucristo ganó con su victoria, aquellas personas capturadas que lleva en desfile el guerrero victorioso.

Normalmente, se considerarían desdichadas a estas pobres personas. Si hemos llegado a ser esclavos de Cristo porque El conquistó nuestro corazón, es para ser librados del dominio de Satanás.

Ahora, dice el verso 14: ‘Cristo siempre nos lleva triunfantes’, frase que en el idioma original se refiere a ser conducidos en ese desfile victorioso por Cristo, el ganador.  Hemos sido quitados del reino más cruel y ruin que pueda existir, para entrar a un imperio de gozo, de paz y de luz. ¡Vaya conquista! Es un privilegio tan grande pertenecer a Cristo que aun ser su prisionero es un gran honor.” (Tomado de Internet)

Ruth O. Herrera

Leave a Reply

Your email address will not be published.