Porque tú, oh Señor, bendecirás al justo; como un escudo lo rodearás con tu favor.
Salmo 5:12RVA 2015
(Énfasis del autor)
Dios tiene muchas maneras de actuar. Cualquiera que sea tu circunstancia presente tu vida está y siempre seguirá conectada al propósito de Dios. Tienes el favor de Dios, y tarde o temprano te darás cuenta de que encontrar ese propósito es totalmente maravilloso. La ocasión para que superes la queja y el dolor y puedas llevar adelante una vida plena de significado, porque incluso lo que creíste que ya no pasaría sucederá.
Pastor Hugo Herrera
El Antiguo Testamento relata la historia de José, el muchacho judío que tuvo un sueño en el que Dios le mostró su futuro. Como era joven e impulsivo no tardó en contarlo a sus hermanos que, enfurecidos con él lo vendieron y de un momento para otro pasó de ser un adolescente lleno de planes a viajar a Egipto como esclavo.
Durante mucho tiempo vivió todo tipo de situaciones injustas, sin embargo, una frase se repite vez tras vez en el texto bíblico «El Señor estaba con José»,
donde iba hallaba gracia ante las personas. Pasaba de palacio a la cárcel y allí donde estaba prisionero también el favor del Señor reposaba sobre él, podía interpretar sueños y ayudar a los otros presos, de manera que tiempo después, por referencias de un ex compañero suyo de prisión llegó ante el faraón, y guiado por Dios interpretó un sueño cuyo significado nadie había podido descifrar. Además, añadió pautas prácticas para aprovechar los tiempos que el Señor le había dicho que habían de venir. En los años de abundancia guardó el grano para poder disponer de él en tiempos de escasez. Su excelente administración de los recursos lo convirtió en gobernador de Egipto, la persona con más poder después del faraón.
La historia es muy conocida. Una ilustración muy gráfica de que nuestro Papá tiene innumerables maneras de actuar a nuestro favor, incluso en circunstancias sumamente difíciles. José siempre estuvo conectado al propósito de Dios, aunque durante años su sueño haya estado detenido, seguramente tuvo algunos momentos de duda, pero finalmente pudo superar su queja, amargura y dolor, reencontrarse con su familia, perdonar a sus hermanos y bendecirlos en tiempos de hambre.
Vos y yo estamos leyendo un resumen de esta historia y tal vez nos resulte difícil sentirnos identificados con José. ¡Él fue un vencedor todo terreno! Su vida es impactante, pero puede parecernos demasiado lejana. Después de todo, muchos de nosotros tal vez no llevemos adelante tareas de tanta responsabilidad ni salvemos al mundo conocido de una hambruna, pero lo que sí podemos experimentar día a día es el favor del Señor en medio de nuestra situación personal. Y a pesar de estar en un tiempo y contexto totalmente diferente al que vivió José, animémonos unos a otros en el mismo sentido de la Palabra que recibimos en el último culto, “seamos contagiosos e impregnemos a quienes nos rodean del mensaje de salvación”.
José no se intimidó por las circunstancias y siguió adelante. Hoy proponete imitarlo no solo por optimismo o el esfuerzo de “estar bien”, sino en la convicción de somos “colaboradores de Cristo”
Leave a Reply