¿Es que no lo sabes?    ¿Nunca lo has oído? El Señor es el Dios eterno,    el Creador de todo el mundo. Nunca se cansa ni se fatiga.    Nadie puede entender completamente la sabiduría de Dios.  Él da fuerzas al cansado    y poder al indefenso. Los jóvenes se cansan y fatigan;   los muchachos quedan exhaustos y caen. Pero los que tienen su esperanza puesta en el Señor renovarán sus fuerzas.    Les crecerán alas como a las águilas; correrán sin fatigarse,    caminarán sin cansarse.

Isaías 40: 28-31 PDT

(Énfasis del autor)

El libro de Isaías a partir del capítulo 40 hace un cambio dramático en la dirección de sus escritos. Los siguientes capítulos hablan de la majestad de Dios y de su soberanía al gobernar la tierra. Describe como volverá a reunir a Israel y a Judá y los restaurará en su gloria. Y en lugar de señalar un juicio inminente, Isaías ahora los consuela. El capítulo 40 se refiere a la restauración después del exilio. 

Isaías tiene una particular y poética forma de expresarse que se refleja a lo largo de todo el libro. Sus descripciones de Dios y de la naturaleza son de una belleza singular. Pero de manera particular al leer este texto casi podemos sentir que está, de alguna manera, dialogando con cada uno de nosotros.

Sus preguntas para introducirnos en la descripción del poder de Dios son concretas y sencillas: «¿No lo sabes? ¿Nunca lo has oído?» Dios es así… eterno, Creador de todo, poder y misterio en acción.

Y porque Papá es poder y su fuerza es inagotable es que puede investirnos de esas fuerzas si mantenemos la esperanza puesta en Él. Otras versiones traducen el versículo 1 “esperar” en Él o “confiar” en Él.

Los seres humanos somos frágiles, no es solamente una cuestión de edad, sin embargo, el profeta nos recuerda que en Dios podemos trascender los recursos naturales.

La frase «Renovarán sus fuerzas» puede traducirse como «cambiar fuerza», algo así como cambiar una cosa antigua por una nueva, o cambiarse de ropa.

En Dios podemos sobreponernos a una imposibilidad natural concreta, nos pueden crecer «alas», y también podemos superar debilidades propias de nuestra condición humana como el cansancio y la fatiga.

Muchas veces este estado de debilidad se produce por estar demasiado tiempo bajo presión, hay temporadas de nuestra vida que se alargan más de lo debido y no podemos eludir las responsabilidades que nos abruman porque siguen allí, y nos demandan una respuesta.

Así como hubo un giro en la manera de escribir de Isaías, y el Espíritu Santo lo inspiro con palabras de esperanza, también vos podés comenzar a escribir tu historia envuelta en la certeza de la Manifiesta Obra de Dios en vos. Si lo que describo te identifica es momento de recostar todo tu ser sobre esta Palabra. Si tus fuerzas están agotadas y necesitás seguir en camino, sin duda esta promesa es para vos.

Nuestra esperanza, nuestra fe basada en lo que conocemos y hemos experimentado de Dios es capaz de renovar nuestras fuerzas físicas y espirituales sea cual fuere nuestra edad y condición.

Levanten los ojos al cielo y miren: ¿Quién creó todo eso? El que los distribuye uno por uno y a todos llama por su nombre. Tan grande es su poder y su fuerza que ninguno de ellos falta. Israel, pueblo de Jacob, ¿por qué te quejas? ¿Por qué dices: ‘El Señor no se da cuenta de mi situación; Dios no se interesa por mí’?

¿Acaso no lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor, el Dios eterno, el creador del mundo entero, no se fatiga ni se cansa; su inteligencia es infinita.

Isaías 40: 26 28 DHH

Vos y yo estamos a tiempo de describir y escribir nuestros días con una fe fresca y más enfocada. No limites la obra de Dios en tu vida, no subestimes sus promesas.

Aunque otros te identifican como alguien fuerte, quizás por dentro estás agotado/a, Su fuerza es nuestra fuente de fortaleza

A pesar de todo… todavía podes escribir tu vida con un nuevo enfoque.

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