Maravilloso día

Un día en que estaban todos juntos, Jesús, con el poder del Espíritu Santo, les ordenó: «No salgan de Jerusalén. Esperen aquí, hasta que Dios mi Padre cumpla su promesa, de la cual yo les hablé. Juan bautizaba con agua, pero dentro de poco tiempo Dios los bautizará con el Espíritu Santo.» 

Hechos 1:4-5 TLA

(Énfasis del autor)

Evidentemente el Espíritu Santo es el mejor compañero para aquel que camina en la fe.

Los discípulos fueron sorprendidos y maravillados por el Espíritu Santo, cuando juntos en el lugar donde Jesús les dijo que estuvieron en unanimidad y esperaron… 

En aquel contexto inicial de la iglesia primitiva muchos no entendían nada cuando Pedro pronunció un discurso que fue sorprendente. Y aún más maravilloso fue que había una representación importante de muchas naciones que se vieron sorprendidos de que personas comunes, tomadas por el Espíritu, comenzaban a proclamar las buenas noticias de manera tan impresionante. Esto era también un anticipo de la propagación sobrenatural del Evangelio, por eso una y otra vez podemos decir que fue un día maravilloso que los dejó perplejos y asombrados por este mover espiritual.

Al oír el ruido, muchos de ellos se acercaron al salón, y se sorprendieron de que podían entender lo que decían los seguidores de Jesús.Estaban tan admirados que se decían unos a otros: «Pero estos que están hablando, ¿acaso no son de la región de Galilea? ¿Cómo es que los oímos hablar en nuestro propio idioma?

Pero los apóstoles se pusieron de pie, y con fuerte voz Pedro dijo: «Israelitas y habitantes de Jerusalén, escuchen bien lo que les voy a decir. Se equivocan si creen que estamos borrachos. ¡Apenas son las nueve de la mañana! Lo que pasa es que hoy Dios ha cumplido lo que nos prometió, cuando por medio del profeta Joel dijo: …

Hechos 2: 6-8, 14-16 TLA

(Énfasis del autor)

En nuestra sociedad moderna, esperar es sinónimo de pérdida de tiempo, en la aceleración que vivimos todos los días esperar nos pone ansiosos y nos frustra, pero las esperas activas en el Espíritu, siempre preceden a la victoria. Sino veamos a Pedro, el que antes había negado a su Señor, el hombre tosco de palabras, tomó la iniciativa en un contexto de burla, y cuando algunos decían que estaban borrachos, dio un discurso que produjo como resultado que 3.000 personas se añadieran a la iglesia. Eso es inexplicable desde todo punto de vista, sino es por la obra poderosa del Espíritu Santo tomando su vida.

Se habla mucho de ser canales de Su poder y Su amor y eso está muy bien; pero en tiempos tan especiales y desgastantes es necesario aprender y resistir con paciencia que venga una y otra vez el Espíritu Santo sobre nosotros y nos unja con Poder de lo alto.

Hay una gran diferencia entre ser un canal y ser una reserva o represa. 

El canal recibe y va fluyendo continuamente, la represa o reserva recibe las lluvias, espera a ser llenada para fluír y cuando lo hace el poder contenido que surge de ella es mucho mayor, tanto que puede iluminar una ciudad entera.

La obra del Señor tiene muchos canales, pero también necesita reservas y represas para iluminar, para seguir escribiendo la historia que Dios quiere que escribamos. Hoy necesitamos buscar su Presencia y esperar a ser llenados por la “lluvia del Espíritu Santo”.

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