Papá te espera

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

Filipenses 2.12-15 RVR60

Pablo estaba preso en Roma. Doce años antes, había predicado y comenzado una obra misionera en la ciudad de Filipos. Aunque no tenía contacto cercano con esos cristianos sabía que amaban a Dios, eran obedientes y estaban dispuestos a seguir Sus enseñanzas, por lo tanto les escribe para nutrirlos y ayudarlos a seguir creciendo en la fe.

El apóstol menciona algunas palabras que son interesantísimas. En primer lugar, les dice: «ocupaos en vuestra salvación» la palabra que se usa para «ocupaos» tiene un sentido interesante, contiene la idea de llevar algo a su culminación final.  En otras palabras, lo que quiere decir es que la obra que Cristo comenzó desde que les dio la salvación será llevada a una culminación final en este proceso de la vida. No es un acto puntual que el Señor Jesucristo hizo en la cruz del calvario cuando fue crucificado, murió y resucitó.  Ese fue el comienzo de una obra que no se detiene. Una vez que Él ascendió al cielo nos envió al Espíritu Santo, quien se pone a nuestro lado para ayudarnos a crecer hasta que esta obra sea culminada en nosotros.

Él nos tomó a partir del momento en que nos salvó y camina con nosotros para que nos vayamos perfeccionando en Su amor y ahí el mundo podrá ver que somos luminarias.

Pastor Milton Cariaga

La sociedad actual exige resultados en todos los ámbitos. A veces, esos resultados son positivos y entonces se sigue avanzando en la misma dirección, otras, cuando no resulta como esperaban hay que cambiar de rumbo, hacer las cosas de una manera distinta. Esto es verdad para los negocios, los estudios y también para nuestras vidas.

Las instrucciones del apóstol van en esta dirección, somos desafiados a ocuparnos, a esforzarnos por mostrar evidencia por medio de la obediencia, del resultado que produce en nosotros esta nueva vida que recibimos de Cristo.

Tenemos la garantía de que es Dios el que sigue trabajando en nosotros, para que podamos hacer Su voluntad con agrado.

¡Qué bueno es saber que Papá insiste! Se propuso bendecirnos desde el principio y nos sigue buscando, llamando, entendiendo, perdonando y cada día se renueva en nosotros

Necesitamos de su insistencia, pero sin dejar de hacer nuestra parte…

Es un tiempo más que oportuno para llevar la vida que corresponde como hijos de Dios y brillar.

Queridos amigos, siempre siguieron mis instrucciones cuando estaba con ustedes; y ahora que estoy lejos, es aún más importante que lo hagan. Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo a Dios con profunda reverencia y temor.  Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada.Hagan todo sin quejarse y sin discutir, para que nadie pueda criticarlos. Lleven una vida limpia e inocente como corresponde a hijos de Dios y brillen como luces radiantes en un mundo lleno de gente perversa y corrupta.

Filipenses 2.12-15 NTV

Comúnmente la gente entiende que los pedidos que no se hace Dios en La Biblia a través de los mandatos de Cristo o los consejos de los apóstoles son exigencias que nos quitan la libertad y nos proponen una vida limitada… Pero lejos de que esto sea real cada consejo, cada pedido, cada mandamiento de Papá están diseñados para que tengamos una mejor vida, para que vivamos más plenamente, para que descubramos lo que es “verdadera vida plena”

Estamos diseñados originalmente para vivir así, pero la naturaleza del pecado nos confronta una y otra vez de diferentes maneras para alejarnos del del plan perfecto. Pero Dios como Padre Amoroso entiende e insiste por amor.

Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros”. Así que emprendió el viaje y se fue a su padre.

Lucas 15: 18-20 NVI

Necesitamos reconocer en nos alejamos y si es necesario volver todos los días

“Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó”. 

Te proponemos que no termines tu día sin adorar y agradecerle a Papá por no acortar su mano y esperarnos continuamente en Su puerta

Leave a Reply

Your email address will not be published.