«Todo país dividido en bandos enemigos, se destruye a sí mismo y todas sus casas se derrumban una sobre otra.

Lucas 11:17b DHH

(Énfasis del autor)

 

Como hijos de Dios también tenemos que tener una mirada externa. El Pastor Hugo nos decía la semana pasada que una de las palabras que más identifica a nuestra sociedad en este momento es: “grieta”, o podemos decir la brecha. Aquí también el Señor nos puso de albañiles para poder reparar, para tapar, y para cerrar esa grieta.

 

Papá está invitando a sus hijos, a su iglesia a que lideremos el cambio. Accionemos, avancemos en las propuestas que el Espíritu Santo nos quiera mostrar.

Así lo estamos haciendo sumando nuestra ayuda en el merendero de Alejandro Korn, o en la tarea que desarrollamos hace muchos años en el comedor de la iglesia. Hay muchas maneras de edificar. No depende solamente de que la iglesia arme un proyecto y vos te sumes, sino de tu responsabilidad y la mía. Somos parte de una iglesia, pero el desafío, la palabra es personal para cada uno de nosotros.

 

Lideremos este cambio, no nos pongamos a defender lo que pensamos armemos propuestas para ayudar a los que necesitan e involucremos a otros que tal vez piensan distinto a nosotros.

Pastor Gabriel Nonini

 

En la sociedad actual cada vez más asistimos cotidianamente a los ataques verbales, intolerancia y hasta la descalificación hacia el que piensa diferente.  Las redes sociales son un ejemplo muy visible de esta realidad. Se lo llama “polarización”, consiste en tratar de imponer sistemáticamente un pensamiento único, pero como decía Walter Lippmann: “donde todos piensan igual nadie piensa mucho”

 

El modelo imperante en lo social es la polarización. Los bandos opuestos llegan a ser irreconciliables. La frase “Divide y reinarás”, que algunos atribuyen a Julio César, expresa claramente las intenciones de quienes hacen de la contienda un estilo de vida, y si no nos ejercitamos decididamente a obrar según el criterio de Jesús pronto nos encontraremos haciendo lo contrario a lo que es Su deseo.

 

Cristo ya lo dijo hace muchos años: “Todo país dividido en bandos enemigos, se destruye a sí mismo”. Otra versión dice: “todo reino dividido contra sí mismo no puede permanecer”.

 

El pueblo del Señor tiene una oportunidad única para hacer una diferencia en nuestro país, para brillar también en este sentido, para mostrar claramente que nos regimos por criterios y leyes de otro Reino.

 

Si alguien les hace algo malo, no hagan ustedes lo mismo; si alguien los insulta, no contesten con otro insulto. Al contrario, pídanle a Dios que bendiga a esas personas, pues él los eligió a ustedes para que reciban bendición.

1° Pedro 3:9 TLA

 

Que el día de hoy te encuentre viviendo bajo las premisas del Reino de Dios. Esa es tu verdadera identidad. Y si se te presenta alguna oportunidad de sumar, colaborar o aconsejar para que el “mal humor que provocan las grietas” disminuya no dejes de hacerlo, o por lo menos… “No eches leña al fuego”.

 

Puede ser que no estés conforme con la realidad que te rodea, pero no pierdas tu identidad en Cristo, no permitas que ninguna grieta te gane.

Mónica Lemos

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.