Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará. Dios es generoso y nos da todo con agrado.

Santiago 1:5 PDT

Necesitamos ser sabios en estos tiempos que son difíciles, que son particulares, que no son iguales a muchos otros, aunque otras personas han vivido situaciones límites como las que nos tocan vivir hoy. Es bueno saber que Papá se ocupó de decir en la Carta de Santiago que si a alguno le falta sabiduría se la pida a Él, que la dará en gran manera. Así que, si estás pensando que no hay sabiduría en tu vida, o que las decisiones que has tomado hasta ahora nunca la tuvieron, que no la has aplicado en cuestiones cotidianas de la vida, te insto a que de manera personal le pidas al Señor que te dé sabiduría para poder decidir correctamente.

Pastor Cristian Centeno

Hay un texto que me desconcertó la primera vez que lo leí, parecía tan lejano, casi irreal. Un muchacho de la realeza, de repente hereda todo el poder de su padre. Es rey. Se duerme y sueña…

Una noche, en Gabaón, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.» Salomón respondió: «Tú trataste con gran bondad a mi padre, tu siervo David, pues él se condujo delante de ti con lealtad, justicia y rectitud de corazón para contigo. Por eso lo trataste con tanta bondad y le concediste que un hijo suyo se sentara en su trono, como ahora ha sucedido.  Tú, Señor y Dios mío, me has puesto para que reine en lugar de David, mi padre, aunque yo soy un muchacho joven y sin experiencia.  Pero estoy al frente del pueblo que tú escogiste: un pueblo tan grande que, por su multitud, no puede contarse ni calcularse.  Dame, pues, un corazón atento para gobernar a tu pueblo, y para distinguir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién hay capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan numeroso?» Al Señor le agradó que Salomón le hiciera tal petición, y le dijo: «Porque me has pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino inteligencia para saber oír y gobernar,  voy a hacer lo que me has pedido: yo te concedo sabiduría e inteligencia como nadie las ha tenido antes que tú ni las tendrá después de ti.

1 Reyes 3:5-12 DHH

(Énfasis del autor)

Pensá por un momento. Si Dios se te apareciera y te dijera que le pidas lo que quieras y te lo dará ¿Qué pedirías? Si sos consciente de todo lo que necesitás o te gustaría tener seguramente tu lista, como la mía, sería casi interminable…

Todos los días tomamos decisiones, en realidad constantemente estamos decidiendo, seamos o no conscientes de hacerlo. Esas decisiones a su vez tienen consecuencias y esas consecuencias modifican nuestra vida, algunas de manera transitoria, otras, permanente.

Muchas veces decidimos por impulso, otras por prejuicio; por momentos creemos que sabemos lo que nos conviene y luego la realidad nos demuestra que estábamos equivocados. En ese momento, cuando la situación se pone complicada recurrimos a Dios pidiendo ayuda y Él siempre responde.

Salomón procedió exactamente al revés, teniéndolo todo pidió sabiduría celestial para gobernar y Dios le respondió de forma contundente. No solo le dio lo que pidió sino que añadió todo lo que este muchacho no había pedido.

Pedir sabiduría a Dios implica reconocer que no sabemos; creer de todo corazón que lo mejor para nosotros siempre viene de parte de Papá. Él sabe lo que verdaderamente necesitamos. Todos nosotros gobernamos sobre algo, y a menudo se nos presentan encrucijadas en las cuales no sabemos cómo entrar ni cómo salir. Dios sigue dispuesto a darte la sabiduría necesaria para enfrentar los desafíos que vienen por delante.

Leave a Reply

Your email address will not be published.