Me regocijaré y me alegraré por tu fiel amor porque fuiste bueno conmigo cuando veías que yo sufría. Tú le diste importancia a las dificultades por las que yo estaba pasando.
Mi vida está llena de tristeza y paso todo el tiempo lamentándome.
Mis problemas me están debilitando; mi cuerpo está agotado.
Alaben al SEÑOR, porque su fiel amor es maravilloso;
él es una fortaleza en momentos de dificultad. Tenía miedo y dije: «Dios no puede verme». Pero cuando le imploré su ayuda, ¡él me escuchó!
Salmo 31:7,9 y 10, 21 y 22 PDT
Muchas veces nos sucede que estamos tan enceguecidos por el plan, por el proyecto, por la manifestación, por lo que tenemos o por lo que no tenemos, por lo que nos falta, por lo que pedimos que nos perdemos la oportunidad de tener una relación más profunda con Dios, sentimos que el Señor está lejos. Si persistimos en esto, todo el tiempo vamos a estar hundidos en este caos, en estos sentimientos, en estos sinsabores que la vida nos trae sin la seguridad de que el Señor se está ocupando de nosotros; todo el tiempo nuestra mente va a estar confundida. Si estás cansado de servir, si estás cansado de trabajar, si estás cansado de tu vida quiero que sepas que, aunque cortes todas sus actividades y te acuestes en una cama, lograrás la pausa. Pero, descanso solamente vas a encontrar en el Señor
Pastor Cristian Centeno
El estar sumidos en nuestras dificultades, inmersos en angustia y miedo nos hace ver la realidad en forma distorsionada. Esta mezcla de sentimientos nos paraliza, nos deja sin fuerzas, de pronto sentimos que Dios está lejos…todo se detiene, los problemas que se suman nos debilitan y acabamos lamentándonos todo el tiempo.
¡Le pasó a David! Lo expresa minuciosamente en el salmo 31. Este hombre “conforme al corazón de Dios” era además un poderoso y experimentado guerrero, por lo cual podemos suponer que, dada su experiencia, estaba altamente capacitado para afrontar todo tipo de desafíos. Sin embargo, lo encontramos desnudando su corazón y describiendo con abundancia de detalles sus luchas interiores y su soledad.
El salmo va y viene entre demostraciones de confianza en Dios y la expresión de sus propios sentimientos ante los peligros que enfrentaba. No niega su realidad, sino que afirma su fe recordando la fidelidad y el cuidado de Dios que le dio importancia a lo que a él le pasaba.
Así como David, nosotros también podemos descubrir en medio de situaciones difíciles a un Dios bueno, que es fortaleza en momentos cruciales. Él está atento a nuestra súplica y responde, aunque el miedo nos paralice como al salmista de tal manera que lleguemos a creer que no nos ve…
Es en medio de la dificultad y el temor donde podemos decidir estrechar lazos con Papá. El dulce cantor de Israel lo decidió una y otra vez, hay infinidad de salmos que registran su decisión de permanecer ligado al Señor.
En el día que temo, Yo en ti confío.
Salmo 56:3 RVR60
No permitas que el temor, la tristeza o la angustia te alejen de los sueños que el Señor aun quiere cumplir en vos. No desistas, Aferrate a Él con todas tus fuerzas.
Leave a Reply